50 años después, ha llegado el momento de transformar la antigua variante


| 2022-09-14 12:54:00

INFORME: Proceso participativo para la transformación de la variante GI-20

La variante GI-20 ha cumplido esta semana 50 años. Cuando se construyó, esta infraestructura dio solución a muchos problemas de movilidad en la ciudad, liberándolos del tráfico de vehículos pesados que circulaban por el centro de la ciudad y reduciendo muchas carreteras antes congestionadas.

Sin embargo, desde la construcción del segundo cinturón (AP-1), el tráfico se ha reducido a la mitad, se ha modificado su función principal de servir de circunvalación de la ciudad pero, sin embargo, la carretera sigue ocupando el mismo tamaño y espacio.

50 años después, la variante GI-20 se encuentra actualmente ante una nueva transformación. Hacer frente a la emergencia climática es tarea de todos y todas y las ciudades más avanzadas de nuestro entorno están inmersas en procesos de transformación de sus autovías, rondas y variantes: Donostia no puede quedarse atrás.

Justo en la dirección contraria a todas estas ciudades camina el Gobierno municipal de Eneko Goia. El caos circulatorio en el Centro y la falta de un plan integral de movilidad urbana son dos de las principales quejas de la ciudadanía donostiarra. Y, lejos de estar en vías de solución, el problema de movilidad de Donostia se agrava día a día.

De hecho, según los datos de tráfico hechos públicos esta misma semana, la afluencia de vehículos al centro de la ciudad ha aumentado drásticamente este verano, y lo mismo se puede decir de la ocupación de los parkings del Centro. Si en 2019 fueron 3 millones los vehículos privados que accedieron a estos parkings, este año el dato se va a disparar.

Pero seguimos sin ningún plan para cambiar las funciones de los parkings del Centro, como estamos pidiendo reiteradamente desde EH Bildu. Tampoco hay noticias sobre nuevos parkings disuasorios. Y, encima, se han empezado las obras del pinchazo de Marrutxipi, una infraestructura pensada para llevar a los coches hasta el corazón de la ciudad. Es decir, una carretera que nace obsoleta, que no dispone de carriles bici ni zonas peatonales.

En EH Bildu lo tenemos claro: otro modelo de movilidad más sostenible es posible, tanto en el Centro como en los barrios. Y el proceso de transformación de la vieja variante debe ser una de las cuestiones principales en ese cambio de modelo de movilidad urbana.