Noticia

El retraso del calendario de transferencias es una más en una historia de 40 años de incumplimientos

Maddalen Iriarte: “Ni con la transferencia de todas la competencias pendientes un Estatuto de hace 40 años sirve para hacer frente a los retos que hoy tiene este país; es hora de dar un salto hacia la soberanía”.

EH Bildu | 2020-10-15 13:36:00

Tras la decisión de los gobiernos de Lakua y Madrid de retrasar el calendario de transferencias, Maddalen Iriarte ha afirmado hoy este nuevo retraso “es una más en una historia de incumplimientos que dura ya más de 40 años, es una vuelta más en una noria interminable para no ir a ninguna parte además, porque todas y todos sabemos que el Estatuto de Gernika lleva 40 años incumplido y nunca se va a cumplir del todo. ¿Cuántas veces hemos oído que esta vez sí, que ahora se va a cumplir, para después no materializar los compromisos? No podemos pensar que esta vez las cosas serán diferentes. Si para transferir una carretera se tardaron no sé cuántos meses, ¿cuántos harán falta para las cárceles o el régimen económico de la seguridad social?”.
La portavoz de EH Bildu ha advertido de que “el estatuto que se aprobó hace 40 años en aquel contexto social, político y económico no sirve para hacer frente a los retos que hoy tiene este país, no serviría ni aunque se transfirieran todas las competencias pendientes”. Por eso, “ha llegado el momento de decir basta, lo cierto es que ese momento llegó hace mucho tiempo”.
En este sentido, Iriarte ha reivindicado la urgencia de “dar un salto en el autogobierno, en la soberanía”, porque “necesitamos un nuevo estatus político para tener herramientas propias, todas, para atender mejor las necesidades de la ciudadanía de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, para responder en condiciones adecuadas a los retos que tenemos como país”.
A juicio de Iriarte, “al Gobierno de Urkullu le falta esa ambición”, como lo demuestra el hecho de que el nuevo estatuto político haya desaparecido de sus objetivos de país en esta legislatura. Para la portavoz de EH Bildu se trata de algo “muy preocupante” porque “un lehendakari debe dibujar un horizonte, un escenario al que pretende llegar como sociedad, debe definir los objetivos y retos a alcanzar, y el nuevo estatus político es necesariamente un objetivo de país”.