Una vez más ha realizado un discurso plagado de palabras vacías. Un discurso lleno de vacíos. Aire, como el que golpean las palmas que se escuchan desde su bancada.

El estado español está gravemente enfermo. No por su gente, sino por quienes lo rigen. Pero lo que es peor, su soberbia ha convertido la enfermedad en epidemia. Y esa epidemia tiene un nombre: déficit democrático. Y la gran perjudicada es la propia sociedad, la gente de la calle.



Hablemos de las dos crisis, Sr. Rajoy.

Para Uds. la crisis económica es la excusa perfecta para aplicar las políticas neoliberales del ideario de su partido, para mantener el estatus quo por encima de lo que sea y de quien sea.

Ponen las instituciones y el poder público al servicio del poder privado: centralizar para controlar el poder público y privatizar para entregárselo al poder económico-financiero.

Y además, pretenden engañarnos convirtiendo lo que son las consecuencias de la crisis, el paro y la deuda pública, precisamente, en la causa de la crisis.

Son Uds. los que han convertido en deuda pública la deuda de los bancos, esas mismas entidades que hoy cuadriplican sus beneficios.

Las empresas del IBEX35 han obtenido unos beneficios de 20.000Millones de euros en nueve meses; estamos ante los principales defraudadores fiscales que, además, ustedes amnistían e indultan.
Recordemos que el fraude fiscal supone el 25% del PIB, 250.000 millones de euros, Sr. Rajoy. Son datos de los propios trabajadores del Ministerio de Hacienda.

¡Uds. nos robarán y maltratarán, pero no nos engañarán!

Sr. Rajoy, ésta es la cruda imagen de su aportación a la sociedad del Estado español: mientras doce millones de personas viven en la pobreza, las veinte personas más ricas poseen una fortuna equivalente a los ingresos del 20% de la población más pobre.

¡Y este es su método, el deadlock o abrazo mortal!

Por un lado, desmantela el estado de bienestar y lanza a la exclusión social a miles y miles de familias.

Y por otro lado, ataca las libertades democráticas de las personas prohibiendo la protesta de la gente, amordazando y criminalizándolos. Y para ello, están Uds. dispuestos a todo, incluso a vulnerar su propia constitución, según se desprende del reciente informe del Poder Judicial.

Pero no solamente eso. Usted ejecuta los salvajes recortes a dos manos.

En una mano empuña las tijeras de los recortes sociales y en la otra, la porra y la mordaza contra las libertades democráticas.

Sr. Rajoy, usted tiene miedo a escuchar la voz de la gente y por ello la reprime brutalmente.

Si veinte jubilados se juntan en la calle, llama a la policía política y los disuelve.

Si rodean el Congreso los d blanco se han drogado, si van d verde son unos ignorantes y si son jóvenes son antisistema y violentos. Ud. los criminaliza a todos.

Igualmente, si unas personas trabajan de manera pública por los derechos de los presos, los detiene y los envía a prisión.

¿No va a decir nada sobre las personas muertas en Ceuta?, ¿En qué tipo de estado de derecho se sustentan la actuación de la Guardia Civil y las mentiras del Ministro de Interior?
Ese es su Estado, Estado de Excepción. Cero derechos y cero libertades.

Escuchar

Pues bien, es hora ya de que nos escuche. Ejemplos sobran Sr.Rajoy. Escuche por ejemplo a la población de Treviño.

Escuche a la mayoría sociedad vasca y sus instituciones que han rechazado tajantemente sus pretensiones como la LOMCE, la reforma de la Adm. Local, la reforma del aborto, Garoña...

Escúchenos y tomará consciencia de la realidad de EH. Ud. mismo se dará cuenta d que solo le corresponde respetar lo que la sociedad vasca, y solo ella, decida.

La cuestión, por tanto, sigue siendo meramente democrática.

Y no es cuestión de legalidad, como ayer nos quiso hacer creer.

Nafarroa, Euskal Herria...

¿Y qué hacemos con la corrupción Sr. Rajoy, cuando más que una enfermedad es una epidemia? Una epidemia extendida, incluso, hasta su gobierno cómplice y aliado de Nafarroa.

El Gobierno de UPN, con la Vicepresidenta Goikoetxea y la Presidenta Barcina a la cabeza, está bajo fundadas sospechas de corrupción y Ud., lejos de exigir la inmediata depuración política, ha preferido amparar a la presidenta dándole ánimos e instándola a ser fuerte. ¿No le parece grave amparar a una presidenta que hace apología de la corrupción?

Le recuerdo Sr. Rajoy, que la ciudadanía navarra nunca ha votado el Amejoramiento del Fuero Navarro. Y ustedes, hoy siguen agrediendo la legitimidad del Parlamento de Nafarroa, siguen hoy, como entonces, queriendo usurpar la palabra a la ciudadanía navarra y queriendo decidir su futuro desde aquí, desde Madrid.

Nafarroa es cuestión de Estado. Así lo reconocieron la semana pasada el ministro de Interior, Justicia y el portavoz Sr. Alonso. ¡Pues no!
¡Navarra es cuestión solo de las navarras y los navarros!
Sr. Rajoy, Navarra es un claro ejemplo de esa crisis territorial que padece el Estado español.

Crisis, por cierto, agudizada por su posición contraria a reconocer la nación vasca, así como a respetar su derecho democrático a decidir libremente su futuro. Es más, pretenden perpetuar la imposición de un Estado español centralista, que es rechazado de plano en Euskal Herria.

Parece que no tienen intención de aprender nada de la lección que les está dando el Gobierno Británico respetando la decisión del pueblo escocés.
Pues más les valdría aprender algo, porque Euskal Herria está en marcha, y avanzamos hacia la construcción de nuestro país. El futuro depende de nosotros mismos. De los y las ciudadanas vascas. GURE ESKU DAGO. HITZA TA ERABAKIA.

Por tanto, a Ud. solo le corresponde respetar lo que la sociedad vasca decida.

Sr.Rajoy, como Ud. ayer bien decía, "nadie unilateralmente puede privar al pueblo vasco de poder decidir sobre su propio futuro".

Conflicto político

¿Sr. Rajoy, realmente se cree Ud. todo lo que dice?

¿Cómo que no hay un conflicto político? Pero si las dos últimas escisiones de los dos grandes partidos estatales se han producido en mi país y directamente relacionados precisamente con "ese" conflicto. ¿Cómo y por qué se han creado si no UPyD y VOX? Uds. lo saben, saben dónde y cómo se han creado. Pregunte sino al PP y al PSOE del País Vasco.

Recuérdelo Sr. Rajoy, Ud. mismo reconoció ayer el carácter político del conflicto con Catalunya, cuando la declaró como "de máxima importancia política"...

Por tanto, sí q existe un conflicto de origen político entre EH y el Estado español. Y ya sabe cuál es la solución a ese conflicto: reconocimiento de la nación vasca y su derecho a decidir.

Como bien sabe Ud., El proceso de paz y normalización democrática está en marcha en Euskal Herria. La sociedad así lo demanda, y los principales grupos políticos, sociales, sindicales de nuestro país están comprometidos con la paz. La superación de las consecuencias del conflicto es una prioridad. Una necesidad. ¿Acaso no está Ud. de acuerdo?

Sin embargo, Ud. continúa anclado en el inmovilismo e intentando obstruir cualquier avance, cueste lo que cueste.

¿Escuchó el pasado once de enero a las más de 135.000 voces que recorrieron las calles de Bilbao después de que su Gobierno detuviera a los interlocutores de los presos? En aquella masiva manifestación se reclamó lo que la mayoría de la sociedad vasca reclama: "Derechos humanos. Paz. Solución".

¿Con cuál de esas proclamas no está Ud. de acuerdo?

Sr. Rajoy, ¡Acabe con las medidas de excepción y la dispersión! Porque esas medidas de otros tiempos provocan muertes y sufrimiento.

Y no solamente eso. Estos últimos días su "desGobierno" nos ha obsequiado con un vergonzoso espectáculo insultando permanentemente a los miembros de la Comisión Internacional de Verificación, profesionales, por cierto, de trayectoria que ni Ud. puede cuestionar.

El CIV, ya ha verificado el sellado de un depósito de armas y explosivos de ETA. Armas que la organización ya ha dejado fuera de uso operativo. Un hecho sin precedentes.

Sr. Rajoy, es penoso que para justificar su inmovilismo, tenga que desacreditar un hecho de tanta relevancia como el que se dio el viernes. Muy poca gente comparte su opinión en EH. Y Ud lo sabe. Y si no, pregúntele a su portavoz en el parlamento.

Uds. no desean la paz.

"NO LES DEBO NADA" nos decía Ud. en su discurso de investidura así como en el debate del año pasado. ¡Cierto! No nos debe nada, no al menos a Amaiur. Pero Ud. Si le debe, y mucho, a la sociedad vasca.

Ud., así como el estado español, le deben el respeto a su palabra y decisión. Tan lógico y democrático como eso.

@ehbilducongreso