Lunes en Estrasburgo. 26 grados a las tres de la tarde y previsión de tormentas. Tras las jornadas de movilizaciones sociales en Bruselas, con un enorme caos de tráfico en el centro y en las salidas, llegamos a territorio alsaciano con un Estado francés en huelga. Muchos de los trabajadores y trabajadoras del Parlamento Europeo han llegado en autobús desde Bruselas en lugar del tradicional tren. Seis horas con parada en Luxemburgo en lugar de las cinco habituales en ferrocarril. Hay quien viene en coche: propio, furgoneta compartida, Bla Bla Car... El resto aterrizamos en el aeropuerto de Estrasburgo, en mi caso en el primer vuelo de Biarritz, via Lyon.

Lunes. La Comisión Europea emitirá una declaración esta tarde sobre la reunión de alto nivel de la ONU sobre el VIH/sida como primer punto del pleno, al que seguirá el debate para marcar la posición del PE sobre el informe de la UE de 2015 en torno a la coherencia de las políticas en favor del desarrollo (que, por supuesto, están muy lejos de ser lo que debieran). Dos debates sobre cuestiones agrícolas cerrarán esta primera jornada: soluciones tecnológicas para una agricultura sostenible y mejora de la innovación y desarrollo económico en la futura gestión de las explotaciones agrícolas europeas.

Martes. El martes el PE debatirá sobre la propuesta de directiva antifraude (la resolución será votada el miércoles). Se espera un debate muy intenso. Y otro tanto sucederá sin duda en el debate conjunto de la tarde, en torno al "paquete migratorio" preparado por la Comisión Europea, que será una de los puntos prioritarios para GUE/NGL en este pleno. El martes aún habrá tiempo de analizar en pleno el informe del Senado de EEUU relativo al uso de la tortura por parte de la CIA (pregunta oral al Consejo y a la Comisión, con resolución. Votación al día siguiente).

Miércoles. El miércoles debatiremos sobre los "progresos" del Plan Juncker. Usamos las comillas porque hablar de progresos es exageradamente optimista en nuestra opinión. Fue puesto en marcha hace un año con el objetivo declarado de movilizar fondos públicos y privados para sacar a la UE de la crisis. La Comisión pretende alargar el plan más allá de los tres años previstos inicialmente y aumentar los fondos destinados a las PYMES. Un año después, palabras y poco más que palabras. El miércoles se vota, entre otras muchas cosas (42 puntos a debate en total de martes a jueves -los lunes no se vota-), un informe de situación sobre Venezuela que recogerá las conclusiones del enconado debate del pasado 10 de mayo. El primer punto a debate del día será el relativo a la propuesta de creación de una comisión de investigación sobre los llamados "papeles de Panamá", que GUE/NGL, por supuesto, apoya. Dicha comisión tendrá doce meses para presentar su informe final. Después de las votaciones (tienen lugar siempre al mediodía), ocho debates más hasta la medianoche (más o menos), incluido uno fundamental para nosotros, el relativo a la decisión de la Asamblea Nacional de Turquía de suspender la inmunidad parlamentaria a 138 diputados, en un nuevo ataque al movimiento kurdo. El miércoles debatiremos también sobre la decisión de Japón de reanudar la caza de ballenas y exigiremos medidas frente a los alteradores endocrinos, asociados a graves daños para la salud humana.

Jueves. El jueves debatiremos y votaremos sobre la competitividad del sector europeo del equipamiento ferroviario y, en el habitual capítulo de urgencias de Derechos Humanos de los jueves, tres resoluciones: sobre Camboya, Tayikistán y Vietnam.