EH Bildu transmite su solidaridad a GARA y NAIZ, a sus periodistas y a Jone Goirizelaia, abogada de la familia Cabacas, que el miércoles serán juzgados a consecuencia de la denuncia interpuesta por Ugarteko.

EH Bildu desea transmitir su apoyo y solidaridad a GARA y a NAIZ, a los periodistas del citado diario Iñaki Soto e Iñaki Iriondo, así como a la parlamentaria Jone Goirizelaia, abogada de la familia de Íñigo Cabacas, quienes el miércoles serán juzgados a consecuencia de la denuncia interpuesta contra todos ellos por Ugarteko, el mando de la Ertzaintza que ordenó entrar con todo” en el callejón donde el 5 de abril de 2012 resultó mortalmente herido el joven de Basauri. Periodistas y abogada van a ser juzgados por hacer su trabajo, por intentar esclarecer lo que realmente ocurrió hace casi seis años, por cumplir, en definitiva, la función social que los medios de comunicación, por un lado, y las abogadas y abogados, por otro, tienen encomendada en cualquier democracia.

Es realmente vergonzoso, y deja en muy mal lugar al sistema judicial, que el primer juicio que se va a celebrar en relación con el caso Cabacas vaya a sentar en el banquillo de los acusados no a los responsables de aquel crimen, sino a personas que han trabajado en busca de la verdad. Transcurridos casi seis años desde la muerte de Íñigo, es hora de esclarecer de una vez los hechos y de juzgar y condenar a los culpables; lo que no tiene sentido y está fuera de lugar es juzgar a quienes han informado al respecto por señalar la responsabilidad del mando de la Ertzaintza que ordenó “entrar con todo”. Lo evidente es también que la Justicia no actual igual con los demás medios de comunicación.

El proceso que el miércoles llegará al juicio oral, además de acentuar el dolor de la familia Cabacas, es un ataque directo a la libertad de prensa y al derecho de la ciudadanía a recibir información veraz. Asimismo, choca con cualquier criterio lógico que siente en el banquillo a la abogada de la familia por hacer su trabajo, que no es otro que ejercer la acusación, si lo considera, también contra Ugarteko. Es un despropósito, el mundo al revés, que un acusado siente en el banquillo a una abogada por ejercer eficazmente la acusación.