Urte askoan zehar, gure ekonomian, industriak izan duen pisua handia izan da eta gai izan gara industria astunetik industria berri eta teknologi garatuagoetarako jausia egiteko. Hala eta ere, ezin ukatu, mundu mailan, desfase eta atzerapauso esanguratsua pairatu dugunik; beraz, zenbait faktore kezkagarri azpimarratu beharra dago:

• Orokorrean, gure sare produktiboan nagusi den maila teknologikoa baxua edo erdi mailakoa da eta lehiakorra izateko arazo gogorrak ditu. Gutxi dira teknologia maila altuko enpresak. Energia kontsumoari dagokionean ere, intentsiboa da gure industria hein handi batetan.
• Las inversiones en I+D+I son del entorno del 2% de la producción. Por lo tanto, estamos lejos del 3% que marca la estrategia europea y debemos dirigir nuestros esfuerzos a acercarnos a ese objetivo. En este sentido, es necesario reorientar la inversion hacia la promoción de los y las investigadoras locales y no tanto a contratar investigadores/as internacionales. De esta manera, coadyuvaremos a que nuestro tejido industrial sea cada vez mas competitivo y diversificado. Que sea un elemento inductor en la creación de nuevas empresas que , a su vez, empujen en la direccion de un desarrollo endogeno.

EH Bilduk ez du planteatzen aurreko politika eta eskema berdinetan oinarritutako kudeaketa soila egitea; hori ez da gure apustua. Norabide aldaketa bat, beste politika industrial baten aldeko apustua da egiten duguna:

• Tokiko garapen endogenoaren norabidean lagunduko duena.
• Herri garatu eta aurreratu baten oinarri izango den tokiko garapenaren aldeko norabidean. Tokian tokiko erakunde eta eragileekin eskuz-esku bideratutako plangintza eta azpiegituretan eragingo duena.
• La politica industrial tambien ha de realizar su aportación estrategica en el camino de la construccion nacional de Euskal Herria. En la direccion de lograr una sociedad mas justa y equilibrada.

• La grave crisis económica en la estamos inmersos nos ha de llevar a una seria reflexion para optimizar nuestros recursos. Por ello, planteamos una moratoria para las inversiones publicas en grandes y, muchas veces, salvajes infraestructuras para reorientarlas hacia estructuras sostenibles que generen empleo y hacia el mantenimiento de los servicios publicos.

Ondoko neurri izarrak proposatzen ditu EH Bilduk Industria eta berrikuntza arloari dagokionean:

• Garapen endogeno eta jasangarria bermatuko duen inbertsio funts estruktural bat martxan jartzea.
• Politika industrial aktibo bat indartu; berrikuntzara eta ikerketa teknologikora zuzendutako politika eta inbertsio publikoak berbideratzeko.
• Vertebrar el tejido industrial para aumentar la diversificación productiva y para potenciar las relaciones interindustriales "en red".
• Impulsar y defender la economía social y cooperativa.
• Gure ehun produktiboaren garapen eta eraldaketara zuzendutako inbertsioak burutu: dibertsifikazioan, berrikuntzan, sektoreen arteko, lurraldeen arteko eta eskualdeen arteko orekan, ingurumen orekan.
• Nazioarteko erlazio komertzial justu eta zuzenak bideratzeko eredu bat sortu.

Necesitamos un sector público fuerte para poder ofrecer servicios públicos a la ciudadanía y para poder impulsar los sectores estratégicos y, para ello, es necesario lograr mayores ingresos, haciendo siempre hincapié en quienes más tienen. Pero además de esto, hay otro asunto básico; hay que terminar con la salvaje política de grandes infraestructuras que hasta la fecha tan arraigada ha estado en nuestro pueblo, porque hay que poner fin a la agresión a la que se somete al medio ambiente y también porque estas políticas no han hecho sino suponer negocio para grandes constructoras a cuenta de despilfarrar el dinero de todos. Proponemos, pues, una moratoria para las grandes obras de infraestructura, baste como ejemplo cifrar en 500 millones de euros las partidas que los gobiernos de Gasteiz e Iruñea destinan a este objetivo.

Al abordar la política industrial, es imprescindible reflexionar sobre el modelo de desarrollo al que debe acompañar dicha política. Se habla mucho de desarrollo, sobre todo de desarrollo económico. Sin embargo, la clave es el modelo de desarrollo; cuál es el modelo que deseamos. Cuál es el modelo de país, el modelo de sociedad que deseamos construir.

Apostamos por un modelo en el que el desarrollo local y comarcal constituya una firme base. Los agentes e instituciones locales deben tener participación directa en la planificación y la gestión del desarrollo comarcal. Encaminaremos nuestras iniciativas en esa dirección.

Hablamos de desarrollo horizontal; hablamos de un modelo basado en el desarrollo local.

Cuando compartimos un proyecto con los agentes locales, compartimos protagonismo, compartimos ilusión, y la experiencia nos dice que ese proyecto sale adelante y tiene efecto multiplicador. Serán pepitas de oro en la dirección del desarrollo integral.

El eje de una sociedad vasca más equilibrada reposa sobre la convergencia de múltiples experiencias de desarrollo local, implementadas hacia la misma dirección. Creemos firmemente en el equilibrio y la energía que emana de la convergencia de esos múltiples carriles que parten de estaciones locales de desarrollo.

En lo referente a política industrial
Debe aportar en la dirección apuntada: convergencia de desarrollos locales:
Además de fortalecer el I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) y a los sectores estratégicos, debe promover el desarrollo endógeno y sostenible.

Es imprescindible la diversificación de actividades, y para ello hay que promover y fortalecer infraestructuras industriales a la medida de las pequeñas y medianas empresas de cada comarca. Esta labor se ha de hacer con la participación directa de los agentes institucionales y socioeconómicos de cada comarca.

Para que todo ello sea posible, el sector público debe ser motor de desarrollo: Los efectos de la crisis son notorios, por supuesto, pero con la manida frase de "no hay dinero" no podemos perder el tren de un modelo de desarrollo más justo. Y ese camino lo hemos de hacer mediante una política fiscal más justa y una política de inversión más equilibrada.

Las políticas de austeridad y los recortes, sin más, no nos rescatarán de la crisis, si no se acompañan con una política de inversiones coherente.

Construir otra política industrial, que responda más adecuadamente a las necesidades de la ciudadanía es posible, y ése es nuestro reto.

Nacido en Amoroto (Bizkaia) hace 65 años; reside en Aulesti (Bizkaia).

Es ingeniero técnico industrial.

Durante 10 años fue profesor de Ingeniería Técnica en la Escuela Politécnica Laboral de Markina-Xemein. Ha impartido clases en la Udako Euskal Unibertsitatea. Autor de varios libros de texto técnicos en euskara.

Promotor desde su inicio de lo que se ha venido en llamar experiencia de desarrollo de Lea Ibarra. Fundador y durante 25 años director gerente del área industrial Okamika Industrialdea en dicho valle. Ha formado parte directa en la promoción y creación de nuevas empresas cooperativas en la comarca de Lea-Artibai. Ha sido miembro de grupos promotores en debates de planificación estratégica comarcal en varias zonas, incluida la propia Lea-Artibai.

Co-fundador y miembro del Patronato de la Fundación Azaro, elemento referencial en la promoción de nuevas empresas y en la diversificación del tejido empresarial de la comarca Lea-Artibai.

A petición de las instituciones asturianas, ha colaborado durante los últimos años en la planificación del desarrollo local de la comarca de Valnalon, fuertemente afectada por la crisis de la minería y la siderurgia.

Ha colaborado en el diseño y la gestión de diversas experiencias de desarrollo local, tomando parte asimismo en ponencias y conferencias en torno a dicho tema. Fue consejero del Fondo para el Desarrollo y la Cohesión de Euskal Herria promovido por Udalbiltza, y tomó parte en el diseño del protocolo para la promoción de empresas en Zuberoa.