EH Bildu ha presentado enmienda a la totalidad de los presupuestos generales de Bizkaia para porque no responden a las verdaderas necesidades de la ciudadanía de Bizkaia. Aunque ha subido la recaudación hay muy poco más para gastar debido a la regla de gasto fruto del acuerdo PP – PNV a nivel del Estado. La externalización de los trabajos es un problema muy importante en en departamento de Acción Social, pero es un mal que atraviesa todos los Departamentos de la Diputación.

Además EH Bildu ha presentado también una enmienda a la totalidad del Departamento de Acción Social, porque ese Departamento gestiona el 40,56% del presupuesto disponible: 494,6 millones y ese dinero no se invierte directamente en los servicios que recibe la ciudadanía. La Diputación pone unos intermediarios, las empresas que gestionan esos servicios públicos, empresas que se quedan con una parte de ese dinero para su beneficio. La consecuencia son peores condiciones de trabajo para las trabajadoras del sector y peor calidad de los servicios.

PNV, PSE y PP han votado en contra de las enmiendas de EH Bildu.

Ante la presentación realizada ayer por Unai Rementeria del Plan de Estímulo para Enkarterri, EH Bildu quiere hacer las siguientes consideraciones:

Se trata de un plan muy poco ambicioso ya que cuenta con una previsión económica de solo 3,6 millones de euros, es decir, la capacidad de actuación va a resultar escasa. Una vez más la Diputación con esta enésima campaña de marketing, pretende ocultar su falta de acierto en las políticas desarrolladas en este eskualde.

EH Bildu quiere constatar a su vez que se trata de una partida presupuestaria de la cual desconocemos su origen, ya que el proyecto de presupuestos del 2018 ya ha sido presentado en las Juntas Generales y este importe no se encuentra recogido en dicho proyecto.

Además, el grado de concreción del Plan es mínimo en cuanto a iniciativas de promoción económica. Creemos que no se presentan idean innovadoras  más allá de lo que la Diputación ya está realizando en cuanto a recualificación, competitividad, emprendimiento o inversiones en el tejido industrial.

En cuanto a infraestructuras y movilidad, es cuando menos sorprendente que se hable de mejorar la línea de ferrocarril de FEVE, sin tener competencias sobre la misma; y en el caso de Bizkaibus que si nos compete no se contemple presupuesto para mejorar el servicio en el eskualde. Por otra parte, es sonrojante que se presente como novedad la mejora de la carretera BI630, con ejecución urgente del tramo Balmaseda-Malabrigo, cuando su ejecución estaba contemplada hace más de un lustro.

Aún así nos parece interesante el que se prevean acciones para aprovechar socioeconómicamente los recursos forestales de la comarca. Pero como señalamos anteriormente, con el grado de concreción demostrado poco podemos valorar esta cuestión.

Por todo ello, EH Bildu interpelará en el próximo pleno de control de las Juntas Generales de Bizkaia al Diputado General, Unai Rementeria, para que aclare todo lo citado con anterioridad. Mientras tanto EH Bildu seguirá reclamando soluciones reales para Enkarterri y no anuncios publicitarios.

EH Bildu ha presentado dos Enmiendas a la Totalidad al Proyecto de Presupuestos de Bizkaia para 2018. Una para solicitar la devolución completa del proyecto; la otra, para devolver el presupuesto del Departamento de Acción Social.

Hemos presentado esta segunda enmienda a la totalidad porque Acción Social gestiona el 40,56% del presupuesto disponible de la Diputación. Y la forma de gestionar este presupuesto pone de manifiesto que su objetivo no es garantizar a las personas unos servicios sociales de calidad.

Cuatro son las razones en las que basamos esta afirmación y que nos llevan a solicitar la devolución del proyecto de presupuestos de Acción Social:

  1. Cada vez más servicios se dejan en manos de empresas privadas.
    De los 494,6 millones gestionados por este Departamento, 237 millones (48%), es decir, casi la mitad del presupuesto de Acción Social corresponde a servicios gestionados por empresas privadas. De esta forma, este dinero no va directamente a las personas, sino que la Diputación se lo da a un intermediario, la empresa que da dicho servicio. Y el intermediario tiene que conseguir sus beneficios.  
    Cuando se crean nuevos servicios se subcontratan. El último ejemplo lo tenemos en el Plan de Inspecciones y Control, donde el seguimiento de los PAI (Planes de Atención Individualizada) no lo va a realizar la Diputación, sino la propia empresa que los realiza.
  2. El Servicio de Valoración que, según la Ley 39/2006 de Dependencia y la Ley Vasca de Servicios Sociales, debe ser gestionada de manera directa, la Diptación Foral de Bizkaia se lo encomienda a una empresa privada. El total del Capítulo II del programa de Valoración y Orientación corresponde a servicios realizados por empresas externas. Su presupuesto se ha triplicado: de 2,38 millones en 2014 a 7,15 en 2018.
  3. No se plantean cumplir los objetivos fijados en el Mapa de Servicios Sociales de Bizkaia por la propia Diputación.
    Por una parte, los servicios ofertados ni siquiera se han adaptado a las descripciones realizadas en las fichas del Decreto 185/2015 de Cartera, y por otra, los presupuestos no posibilitan avanzar hacia las previsiones realizadas en el Mapa de Servicios Sociales de Bizkaia  Las plazas previstas en residencias o en centro de día, por ejemplo, no se incrementan, sino que disminuyen.
  4. No cumplen los principios establecidos en la Ley Vasca de Servicios Sociales. Los nombra, sí, pero no con los contenidos establecidos en la Ley. Así sucede con los principios de Responsabilidad Pública, Universalidad o participación de la ciudadanía. La Diputación “olvida” que los servicios y prestaciones a ofertar son los que aparecen en el Catálogo de Servicios y Prestaciones del Sistema Vasco de Servicios Sociales o  el derecho a participar de las personas usuarias y no solo en la planificación, sino también en el desarrollo de los servicios.

En relación a la Enmienda a la Totalidad global, los presupuestos de 2018 presentan una novedad respecto a años anteriores: la recaudación de impuestos ha sido buena y se van a cumplir los objetivos planteados. Sin embargo, esa recaudación no es justa, ni progresiva y, además, no es suficiente para responder a las necesidades de la ciudadanía de Bizkaia. Por eso, desde EH Bildu seguimos reivindicando la necesidad de una reforma fiscal en profundidad.
En los presupuestos de Bizkaia de 2018 hay 418,5 millones más. De ese incremento,  191,77 millones (45,82%) van al Goberno Vasco y 152,5 millones (36,44%) al Estado español. Hay que tener en cuenta que, en base a la nueva Ley del Cupo negociada por PNV y PP, en 2018, tendremos que pagar al Estado español 532,73 millones, un 40% más que lo presupuestado en 2017. Es decir cada bizkaitarra pagará 464 € por conceptos que no hemos decidido aquí. Estos presupuestos son reflejo de la dependencia del Estado español.

Los Ayuntamientos son las instituciones que menos recibirán de este incremento, tendrán 33 millones más. Es decir, la financiación municipal crece un 4%, mientras la recaudación se espera que crezca un 5,9%.
Finalmente, la Diputación Foral de Bizkaia gestionará 41 millones más, pero disponibles tendrá solo 27 más. Los presupuestos de 2018 son continuistas respecto a los de 2017.
Cuando presenta los presupuestos, la Diputación nos dice que 525 millones se invierten en las personas. No dicen que, como hemos visto en Acción Social, ese dinero va a una empresa intermediaria que es quien gestiona el servicio.  

Personas son quienes están en situación de exclusión o en riesgo de ésta, personas a las que la Diputación estigmatiza en su última campaña “Ayudas, sí; Control, también”. Precisamente, el presupuesto del Departamento de Empleo, Inclusión e Igualdad deja bien a las claras la escasa importancia que tienen en las políticas forales la lucha contra la exclusión o el impulso de la igualdad entre mujeres y hombres. El presupuesto disponible de este Departamento se ha incrementado un 2,4%, por debajo del incremento global del presupuesto disponible (2,57%). De los 27 millones más que la Diputación tiene para gastar , solo 1,2 millones (4,4%) han ido a este Departamento, a las políticas dirigidas a las personas más necesitadas. ¿Muy significativo!

En consecuencia, seguimos lejos del 0,7% para Cooperación y las partidas para potenciar el empleo son las mismas que en los últimos años para Behargintzak, autoempleo o inserción laboral.

El pasado 18 de octubre desde la Organización Sanitaria Integrada de Uribe se solicitó a los ayuntamientos de la zona colaboración para la reflexión sobre el plan estratégico 2018-2020. Entre ellos también se invitó a los ayuntamientos que gobierna EH Bildu, Plentzia, Bakio y Meñaka a que hicieran llegar sus preocupaciones y propuestas respecto a este tema. Teniendo en cuenta la importancia del plan EH Bildu considera que el plazo dado para presentar dichas propuestas ha sido muy corto. Si lo que busca la Organización Sanitaria Integrada (OSI) de Uribe es una verdadera y efectiva participación de los agentes implicados lo normal hubiera sido que se hubiera dado más tiempo para presentar las citadas propuestas.

Aun y todo y considerando que el nuevo plan estratégico debe cambiar la realidad de la comarca EH Bildu ha realizado propuestas concretas tanto desde los ayuntamientos que gobierna como a través de sus concejales en el resto de consistorios:

  • EL plan debe partir de un conocimiento real de la zona que abarca. Es necesario conocer los factores de peligro y analizar los determinadores de salud, sobre todo reconocer las diferencias en las capas exteriores para poder incidir en ellas, ya que esta es la forma de poder hacer frente a la situación de la manera más efectiva.
  • Hay que realizar el estudio de los determinadores de salud, que facilitará el comienzo de la promoción la salud, contando con los ayuntamientos y colectivos de la comarca. Es necesario analizar de forma concreta las necesidades de los colectivos vulnerables (mayores, mujeres, inmigrantes, jóvenes) e impulsar acciones de discriminación positiva hacia ellos.
  • Se debe reforzar la atención primaria. Desde dicha atención hay que fijar protocolos de actuación para desarrollar políticas de salud contando con la participación de los servicios sociales, asociaciones, centros escolares, servicios deportivos etcétera.
  • Para conseguir la transparencia en la gestión la OSI debe fomentar la gobernanza participativa.
  • Proponemos hacer un seguimiento concreto del Hospital definiendo de forma adecuada sus servicios para poder analizar bien su eficiencia.
  • Para garantizar que no haya choque de intereses entre lo público y lo privado se asegurará que no hay jefes o jefas de servicio que tengan intereses en lo privado solicitándoles exclusividad en el servicio público.
  • Se darán pasos reales para que la OSI facilite todos sus servicios en euskara. Que se pueda realizar el trabajo en euskara para que la atención pueda realizarse también en ese idioma.
  • Se garantizará la participación de los y las profesionales mediante actividades como “Parte hartu” de Osakidetza.
  • Hay que garantizar una financiación suficiente para financiar la formación continua de los y las profesionales.

Para profundizar en la democratización, transparencia y participación del sistema público de salud hay que tomar las medidas necesarias para que la sociedad en general y los diversos colectivos deben puedan participar en todos los ámbitos en los que se tomen la decisiones. Es necesario que las decisiones de calado que se tomen en el ámbito de la salud se tomen en consenso con las fuerzas políticas y los colectivos anteriormente citados, para que los cambios de dirección no afecten de forma grave a los ámbitos principales.

Desde EH Bildu estamos dispuestos a participar en el plan estratégico 2018-2020 de la Organización Sanitaria Integrada de Uribe y para ello hemos realizado esta serie de propuestas y alguna más. Pero como hemos remarcado al principio de este escrito esta reflexión se debe hacer con seriedad y con el tiempo necesario. De ninguna manera se puede admitir que para cumplir el expediente de la participación no se ponga un plazo suficiente para realizar las aportaciones. Esto deja muy claro cuál es el interés de la organización respecto a este tema.

EH Bildu ha presentado por primera vez en Juntas Generales de Bizkaia una moción de reprobación a un miembro del Gobierno en este caso a la diputada de Acción Social Isabel Sáncez Robles.

La primera de las razones que ha esgrimido EH Bildu es la huelga de las trabajadoras de residencias de Bizkaia que ha sido mucho más que un conflicto laboral ya ha puesto el dedo en la llaga de las deficiencias del servicio residencial para personas dependientes de Bizkaia.

“Decía la Sra Diputada Isabel Sanchez Robles en una comparecencia a petición de EH Bildu sobre el desarrollo del Mapa de Servicios Sociales de Bizkaia, el pasado 23 de febrero, que “la proyección de plazas en residencias es de 6.169 en el mapa de Bizkaia, una cifra superada por la actual red. Y añadía “Y en todo caso Bizkaia cuenta con esas plazas, puesto que hay más de 10.000 plazas autorizadas en el territorio” recordaba la juntera Arantza Urkaregi;  “efectivamente hay plazas PRIVADAS. Pero estamos hablando del servicio PÚBLICO de residencias para personas mayores. Y a día de hoy hay 5.110 plazas de “responsabilidad pública”, como ustedes lo llaman, que no llega a esa proyección. Faltan algo más de 1.000 plazas”.
EH Bildu ha remarcado que la red de residencias de Bizkaia ni es amplia, ni está equilibrada. Faltan plazas públicas (o, si quieren, de responsabilidad pública, pero no las identifiquen con plazas privadas) y hay enormes desequilibrios entre las 24 áreas definidas en Bizkaia. No garantiza el servicio residencial de calidad para todas las personas en situación de dependencia que lo necesiten.

La colaboración público-privada que defiende la Diputación Foral de Bizkaia supone, en el servicio residencial para personas dependientes, que las empresas privadas gestionen el 82,45% de las plazas. EH Bildu tiene muy claro que eso no es colaboración público-privada, es dejar el servicio residencial en manos de intereses privados.

La Diputación Foral de Bizkaia dice que uno de sus objetivos es la creación de empleo. Si todos los servicios sociales que se administran desde el Departamento de Acción Social se gestionaran de manera directa, se crearían miles de empleos públicos. Empleos de calidad, con buenas condiciones laborales, lo que, sin duda, repercutirían en una mejor calidad del servicio. Porque estos dos ámbitos, condiciones laborales y calidad del servicio van, se quiera o no, de la mano. Son indivisibles.

En la comisión del 23 de febrero en la que la Sra Diputada de Acción Social afirmaba que “la proyección de plazas en residencias es de 6.169 en el mapa de Bizkaia, una cifra superada por la actual red, si a ella le sumamos las personas que cobran la prestación económica vinculada al servicio”. Es por eso que desde EH Bildu no nos cansaremos de repetirlo: la prestación vinculada al servicio no puede sustituir a ese servicio, ni se puede contabilizar como plaza ofertada.

Como se ve, la realidad del servicio foral residencial para personas dependientes está muy alejado de esa red de residencias amplia, equilibrada y en al que la persona puede elegir el centro residencial. Y la cuestión no es solo si un servicio es mejor o peor, el quid de la cuestión está en que la Diputación Foral de Bizkaia, su Departamento de Acción Social debe garantizar el derecho subjetivo de las y los bizkaitarras que lo necesiten a acceder al servicio residencial. Garantizar el derecho.

Por último EH Bildu denuncia la última campaña estigmatizante que nos hemos encontrado en los autobuses, en la calle, al más estilo Maroto, de “Ayudas, sí; control también”. Para EH Bildu este lema nada tiene que ver con hablar de una buena gestión del dinero público. El Gobierno debería dedicarse a controlar más todo el dinero público que dan a las residencias privadas, a ver si hacen un buen uso de él.  El derecho a los servicios y prestaciones sociales debe ser garantizado por la Diputación Foral de Bizkaia. Y ello exige impulsar otras políticas sociales, es imprescindible un cambio en la orientación del Departamento de Acción Social.

#BizkaitarrokGaraile